Reportaje Semanal 230412
Vigilan el volcán en medio de la pobreza
Vigilan el volcán en medio de la pobreza
Metepec, Atlixco. Sobre las faldas del volcán popocatepetl
se ubican varias comunidades que prácticamente son vigilantes del volcán, que
en los últimos días reanudo su actividad. Las familias desarrollan su vida
cotidiana en medio de la pobreza,
carecen de servicios básicos, y la
preocupación es latente, pues algunas rutas de evacuación se encuentran en
pésimas condiciones.
En los municipios
de Atlixco y Tochimilco hay varias
poblaciones que se encuentran dentro del margen de alta
peligrosidad catalogados por el gobierno de Puebla, y que en caso haya una
erupción, tendrán que ser evacuadas en su totalidad.
Los habitantes de
la colonia Antorcha Popular, en
Metepec son unos de las 12 mil 982
personas que se encuentran en riesgo de acuerdo al Centro Nacional de
Prevención y Desastres (Cenapred). Prácticamente tienen el volcán a unos pasos,
e incluso los habitantes aseguran que se encuentran más cerca del volcán que
del centro de Metepec.
A diario los
vecinos son testigos de ruido que emite el volcán desde su interior, observan las fumarolas de vapor de agua
que emite, e incluso en los
momentos de mayor actividad, son los primeros afectados por la lluvia de ceniza.
Don Blas Ventura,
habitante de la colonia Antorcha Popular
relata que la gente se ha acostumbrado a vivir junto a “don Goyo”, como
lo conocen también al popocatepetl y
confían en que no pase más allá de fumarolas.
Y aunque el
temor y el riesgo es latente entre los ciudadanos, también menciono que no
han recibido la información de las autoridades locales para evacuar la zona, y lo poco que saben se debe a los medios de
comunicación, principalmente la televisión, pero están seguros que se quedarán
ahí, porque tienen un patrimonio que cuidar: sus casas y animales.
Se encomiendan a Dios
En los pueblos cercanos al volcán viven más personas adultas
que jóvenes, ya que estos últimos han
emigrado, principalmente a Estados Unidos o a otras ciudades en busca de
trabajo, es común ver transitar por las
principales calles a señoras y señores que van a trabajar la tierra, solo con
la compañía de sus hijos mas pequeños o nietos.
Pero tras la
reanudación de la actividad volcánica, los pobladores dejan sus vidas en “manos de Dios”, y dicen que desde
hace años han vivido en aquellos lugares
y no pasa nada. Incluso en los días de mayor actividad, en la que el cráter se
tiñe de rojo por el material
incandescente que se acumula.
Teresa Pilar
Cordero, de la colonia Antorcha Popular afirma que “ya estará de Dios lo que
pase, esperamos que no sea malo y que el Popo se calme pronto”, incluso su vida
cotidiana continua a pesar de la cobertura mediática de los últimos días.
A unos kilómetros
de ahí, en San Pedro Benito Juárez, junta auxiliar de Atlixco, doña Petra
Hernández González, una mujer adulta reconoce que ante tanta insistencia de las
autoridades, en algunas familias han generado un “poco de miedo”, pero también
se cuestiona que en caso de una evacuación, no dejarán todo.
Por ello, también
se encomienda a Dios y deja en claro
que todo dependerá de él, “solo Dios
sabe cuando va hacer erupción el volcán”. De antemano, como ella y otras personas entre
las que se encuentran sus vecinos, Josefa Morales Muñoz y Pedro Palacios
Cordero afirman que han tomado una
decisión, sus hijos serán los que en caso de alguna contingencia serán los
evacuen, pero ellos se quedarán.
A pesar del riesgo,
Teresa Pilar Cordero destaca que “aquí se escucha muchos por las noches, el
jueves a las seis de la mañana se escucho un ruido fuerte y salimos a ver y
estaba sacando fuego, se ve bonito, pero desaparece rápido, así como sale se
apaga. Al principio nos daba miedo, pero ahorita ya nos estamos acostumbrando”.
Pueblos olvidados por autoridades
En San Pedro Benito
Juárez, solo algunas calles se encuentran pavimentadas, el resto no, algunas
familias carecen de agua y luz eléctrica, pero sobre todo las rutas de
evacuación se encuentran en pésimas condiciones, sus autoridades municipales e
incluso estatales se han olvidado de
ellos, aseguran.
No falto quien
reprochó que las autoridades acuden hasta las comunidades únicamente en tiempos de campaña, pero después ni se
acercan. “No piensa en la comunidad, hemos solicitado que se pavimenten las
calles y no lo han hecho, vean como están, de puro polvo”, manifestó doña Petra Hernández González.
De la misma forma,
cuestiona el planteamiento de las autoridades estatales en el sentido de que el
plan original es que en una hora se evacue a toda la población, pero tan solo para llegar al
centro de San Pedro, algunas familias asentadas en las laderas del volcán se
hacen hasta media hora, debido a la situación del terreno y sobre todo de las
calles.
En la cabecera
municipal de Tochimilco y en varias juntas auxiliares como Santa Cruz, una de las mas cercana al
radio de peligro del volcán señalan que no
han recibido la información necesaria
en caso de alguna contingencia, “aquí todo esta bien, no pasa nada dice el
presidente” afirma una de las personas,
quien evitó dar su nombre por la postura del presidente.
Así, mientras la
vida transcurre en aquella región del
popocatepelt las familias se han
acostumbrado a que en determinado momento del año, el “cerro que humea” -en
náhuatl- dicen “despierta y así sabemos que esta vivo”.
En tanto el reclamo generalizado es hacia las autoridades que únicamente implementan planes de acción, pero
después de eso se olvidan y los pueblos siguen viviendo en la pobreza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario